Cuando es mejor no abrir la boca

J.L.Borges: «No hables a menos que puedas mejorar el silencio».

Por Cristian Nielsen — Publicado en

Según la diputada Celeste Amarilla, a las mipymes ya se les dio demasiada plata, muchas están condenadas a morir y el Estado haría bien en concentrar sus recursos en la agricultura y la ganadería, que son los sectores que van a sacar adelante el país. Con sus dichos, la legisladora confirmó el pensamiento borgiano que nos invita a callarnos a menos que podamos mejorar el silencio.

El 64% de los establecimientos ganaderos del país responde al modelo mipyme. Son algo más de 93.000 unidades con menos de 20 cabezas de ganado. En el sector agrícola, las cifras son equivalentes. El 86% está compuesto por fincas de 1 a 20 hectáreas, unas 225.000 que entran en el modelo de agricultura familiar campesina. Con un detalle para nada menor. La campaña de soja recientemente finalizada cubrió 3.637.511 hectáreas, el 23% de las cuales están repartidas en fincas de menos de 20 hectáreas. Son 41.600 productores que califican perfectamente dentro del modelo de apalancamiento crediticio para mipymes habilitado por el Gobierno para superar la emergencia.

La otra confusión –por ser corteses- de la legisladora  es creer que los fondos de garantías para mipymes pueden ser redireccionados, por ejemplo, hacia la agroganadería empresarial. Los grandes productores ya disponen de recursos que sólo están congelados en un tira y afloje entre Gobierno y sistema financiero en cuanto a los porcentajes de garantías de cada uno. Allí no falta plata ni que una legisladora confudida agregue confusión, sino que el Gobierno dé un puñetazo en la mesa y el hielo se descongele.

Las mipymes ya tienen un porcentaje de mortalidad natural sin necesidad de que una diputada en la nube les extienda certificado de defunción.

Lo que hoy se busca es que esa mortalidad se suavice hasta donde se pueda a fin de salvar miles de empleos y miles de millones en inversión.

Autor entrada: Chaco Paraguayo