El Gobierno debe militarizar la frontera con Brasil

Comportamiento errático del Presidente Bolsonaro agrega un riesgo incalculable a la grave situación sanitaria causada por el coronavirus.

No es tiempo de medias tintas.

Mientras en el Paraguay el avance del coronavirus está por el momento bajo control, Brasil entra en un espiral que proyecta la curva de contagios hacia topes por el momento impredecibles.

La alta dinámica fronteriza con Brasil genera una altísima permeabilidad de la frontera, en especial la seca.

El tráfico legal de comercio y turismo es muy intenso y por el momento ha podido ser congelado.

Pero los pasos por los cuales el contrabando fluye en ambos sentidos es un colador habitualmente imparable.

Es ahí donde el Gobierno debe actuar con rapidez y eficiencia movilizando todos los recursos de seguridad que brindan la policía y las fuerzas armadas.

La frontera con Brasil debe ser sellada a cal y canto y esta no es una tarea facil, como seguramente lo sabrán los organismos de inteligencia de las Fuerzas Armadas .

El Gobierno ha diseñado con claridad qué transita y qué no a través de las fronteras nacionales. Pero el personal habitual de migraciones y aduanas no alcanza para controlar ingresos indeseados.

Allí deben estar las fuerzas de seguridad.

Es también hora de exponer lo que generalmente se sabe y se oculta por codicia o complicidad con el delito. Todo el mundo, en la frontera, sabe por donde llega y por donde sale el contrabando.

Eso se debe terminar porque ya no se trata de labrar fortunas personales a costa de dañar el patrimonio del Estado.

Se trata de la diferencia entre mantener al país razonablemente a salvo del coronavirus… o dejar que nos invada por incapacidad para sellar la frontera con Brasil, gobernado por un presidente y una elite cuyo comportamiento es impredecible.

Autor entrada: Chaco Paraguayo