«El motor silencioso del país»

En medio de la cuarentena, un ingeniero agrónomo de Gobernador Crespo, provincia de Santa Fé, reflexiona sobre la trascendencia del campo.

COLUMNISTA INVITADO

Publicado por el diario El Litoral, Santa Fé, Argentina.

Nota del Editor: El video de arriba corresponde a actividades en la cadena de valor de la soja en el Paraguay. La similitud de climas de trabajo entre Argentina y Paraguay no debería sorprender a nadie.

 

“Crespo de por sí es tranquilo, pero hoy cuando me desperté parecía mucho más, y eso que estoy alejado del centro urbano.

“Cómo la Ley me lo permite por ser un profesional de la agronomía, salí a recorrer los lotes de soja de mis clientes. Lo poco que ví de la ciudad estaba mucho más tranquilo que de costumbre.

“Cuando llegué al campo me crucé con el camión que lleva alimento a las granjas. Más allá una pulverizadora tratando una soja; del otro lado un tractor pasando el disco a un rastrojo de maíz; y hasta uno desparramando urea (fertilizante nitrogenado) seguramente a algún verdeo recién sembrado.

Y le presté atención, como nunca. Y me di cuenta que esto pasa todos los días.

“El motor de Argentina nunca para, y no hace ruido, no se escucha en la ciudad. Solos como loco malo, siguen trabajando, para que los argentinos coman y el país recaude, sea el gobierno de turno que sea.

En pandemia o en navidad, siempre: el campo sigue.

“Pero nadie va a salir al balcón a dar un ‘aplausazo’ por el campo.

¡Somos los antihéroes que ‘contaminamos’ al mundo con glifosato!

¿Porqué el gobierno dejó que siga la producción?

“Porque nos necesitan, pero en silencio, calladitos y laburando.

Y si nos quejamos de algo seguramente volveremos a ser los ‘oligarcas’ que protestamos en 4×4.

“No sé, se me dió por escribirlo hoy”.

 

Autor entrada: Chaco Paraguayo